Muchas personas esperan que su pareja, persona u objeto, los haga felices, y eso es fuente común de estar equivocados e infelices.
Así como nadie tiene la llave de tu desdicha, tampoco tendrá la de tu dicha.
Yesshua
Las personas y tu pareja por sí misma no te van a brindar felicidad.
Dan muchas otras cosas, cuando estas están presentes y cuando se conjugan adecuadamente experimentamos felicidad, pero la verdadera felicidad es la conexión con el latido de la vida.
A través de la pareja tendrás intimidad, sexualidad, ternura, vinculación, sentido de pertenencia, confrontación, crecimiento… Y, si lo sabes llevar bien, te acercarás a un tipo de gozo, pero la felicidad es otra cosa: es un estado.
La pareja y las personas te pueden dar felicidad, pero no tienen el poder de hacerte feliz, lo cual es un matiz muy importante.
